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Afectividad y sexualidad

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Para la mayoría de las personas no es fácil decir el momento exacto en que notaron por primera vez sensaciones sexuales. Suele pasar de forma gradual, poco a poco. A veces, el origen de esas sensaciones ni siquiera está motivado por una persona concreta. Hay chicos y chicas que sienten, simplemente, que les pasa algo nuevo, que no saben muy bien cómo calificar: una sensación física, una emoción, o una combinación de ambos.

A veces puede costar relacionar estos sentimientos y sensaciones, bastante vagos, con la definición de sexo que hemos aprendido y con la que nos bombardean los medios de comunicación.

Cuando una chica o un chico empiezan a sentir sensaciones sexuales antes de que su cuerpo se haya desarrollado (o viceversa) puede ser difícil reconciliar esa "diferencia" de cuerpo y sensaciones.

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Tener una relación física con alguien puede hacerte sentir muy vulnerable, ya que supone compartir con otro una parte muy personal. Hay muchas cosas que preocupan: qué pensará tu pareja de tu experiencia o inexperiencia, qué opinará de tu cuerpo... El nerviosismo de las primeras relaciones sexuales (incluso de las siguientes) es natural. A medida que conozcas mejor a tu pareja y que vayas adquiriendo seguridad en ti y en tu relación, irás superando esos nervios iniciales.

Sexo y comunicación: hablar, hablar...

CONOCER Y COMUNICAR LOS LÍMITES

Es importante que sepas cuáles son tus límites: qué cosas te gusta hacer y qué cosas no, qué cosas querrías realizar, pero aún no te atreves, con qué prácticas te sientes mejor o disfrutas más...

Si no estás a gusto con algo de lo que pasa entre tú y otra persona, tienes todo el derecho de parar, en cualquier momento y por cualquier motivo. Tú eres quien fija los límites, y tu pareja debe respetarlos, aunque le parezcan incomprensibles o incoherentes con otros comportamientos previos tuyos. Si intentas parar o ir más despacio, tu pareja debe hacerte caso; si no te lo hace, debes ser más firme.

"Acabar lo empezado" no es una responsabilidad, ni llegar más lejos de lo que deseabas. Puede que tu pareja se queje porque "se queda a medias". Pero no es el fin del mundo ni es tu problema (siempre que no lo conviertas en un juego o en una forma de utilizar a los demás).

El respeto debe ser mutuo. Convertir un encuentro sexual en una situación incómoda puede provocar resentimiento.

COMUNICA TUS NECESIDADES

El sexo no tiene fórmulas secretas, ni reglas fijas que se puedan aprender para saber "cómo hacerlo" y convertirse en el o la amante ideal. A cada persona le gustan cosas diferentes; por eso, una buena comunicación es fundamental para un buen sexo.

Hablar con la pareja de lo que nos gusta y lo que nos disgusta puede resultar difícil. ¿Cómo hacerlo sin que se moleste, o parezca que le estás dando lecciones? ¿Cómo sacar el tema? Puede que sea más sencillo, simplemente, enseñarle lo que te gusta, o hacerlo de forma que sea parte del juego sexual (diciendo cosas como "no pares", "más despacio" o "un poco más arriba", por ejemplo). Puede que te dé corte, pero si no le dices a tu pareja lo que quieres, no va a saber cómo darte placer; o creerá que lo está haciendo bien.

Hacerlo o no hacerlo, esa es la cuestión

Todos tenemos diferentes creencias y niveles de experiencia, y nadie debería sentirse presionado a practicar el sexo o a obtener más experiencia sexual.

El coito sólo es una parte de la intimidad sexual, aunque se trata de una parte importante y muy valorada. De lo que se trata es de que te sientas bien con tu decisión cada vez que participes en una actividad sexual, sea besarte con alguien, sexo oral, coito o cualquier otra cosa. Cada ocasión, cada práctica supone una nueva elección, y tus acciones siempre merecen ser tomadas en serio y meditadas.

En cualquier circunstancia, la comunicación entre las personas involucradas es extremadamente importante. Pero antes de que pueda haber una buena comunicación es preciso que sepas lo que quieres, que tengas seguridad en ti y que tengas claro lo que es apropiado para ti en cada momento de tu vida. ¡Haz lo que te haga sentir bien y toma precauciones!

Cuando intentas decidir si tener una relación sexual por primera vez, hay muchos factores a tener en cuenta. El tema de "perder la virginidad" puede ser crucial o tratarse sólo de "una cosa más" dentro del contexto general de tu sexualidad; eso depende de tus ideas, creencias, de la educación que has recibido, de la sociedad en que vivas... La virginidad tiene muchas implicaciones sociales y culturales pero, a fin de cuentas, significa algo diferente para cada persona en una determinada situación.

No está de más que pienses qué significa para ti "perder la virginidad" y que intentes saber qué quieres. Si ya lo tienes claro tú, será más fácil planteárselo a tu pareja.

Ahora bien, nadie puede decirte cuándo ha llegado el momento para que tengas relaciones sexuales. Sólo tú puedes asumir esa responsabilidad. Si no sientes seguridad, plantéatelo. No lo hagas a no ser que tengas claro que lo deseas. Y cuando lo hagas, toma precauciones.

Resulta muy desagradable sentir que tu pareja te presiona para tener relaciones sexuales o aparentar más experiencia. Si tu pareja es mayor que tú, o tiene más experiencia, puede que sientas una presión intensa. Si notas que alguien te presiona para que hagas algo que no quieres, deja claros tus sentimientos y haz que pare. Tal vez resulte una situación incómoda, pero puede ser peor si no lo intentas.

La comunicación y la confianza son esenciales en el sexo. Si crees que no confías en tu pareja, o sientes que te presiona demasiado, no pases esos sentimientos por alto.

Los amigos también pueden ejercer mucha presión en este tema. Tu vida sexual es cosa tuya, pero los demás siempre se van a formar opiniones sobre ella: que si aún no lo has hecho, que si lo has hecho demasiado pronto... Si no estás conforme y a gusto con las circunstancias en las que practicaste el sexo tal vez te preocupe qué pensarán los demás. Cuanto más claras tengas tus decisiones y convencido estés de tus acciones, menos te preocuparán las opiniones ajenas.

La primera vez

Si eres CHICA, puede que...

Si eres CHICO, puede que...

No sepas muy bien qué hacer. No tengas miedo, lo importante es que estés a gusto, lo demás ya llegará.

No sepas muy bien qué hacer. No tengas miedo, lo importante es que estés a gusto, lo demás ya llegará.

 
Pienses que te va a doler. Tranquila, no tiene porqué suceder. Para que no te duela:
  • Siéntete segura de lo que vas a hacer, e intenta relajarte
  • Busca un lugar donde estés cómoda y a gusto
  • Si te duele, díselo a tu pareja
Te agobies pensado:
  • ¿Le gustará?
  • ¿Sabré hacerlo?
  • ¿Y si no sé ponerme el condón?
  • Y mil cosas más...

Es normal que tengas todas estas dudas. Por eso es importante que haya mucha comunicación con la pareja, para que podáis resolver las dudas juntos e, incluso, terminar riéndoos de ellas.

Sangres un poco o puede que no. Si te pasa no te agobies, es normal. Te agobies pensando que eyacularás más rápido. Puede que sí, pero es normal. ¡No te agobies!
Pienses que no te puedes quedar embarazada. Es mentira. Desde que tiene la primera regla estás preparada para tener hijos, por eso que ten cuidado y toma medidas.