Environmental Education Aims
En octubre de 1975 se celebró en Belgrado el Seminario
Internacional de Educación Ambiental. A este encuentro
asistieron 96 participantes y observadores de 60 países;
España no acudió a esta convocatoria. La es el documento que recoge
las conclusiones y que constituye, desde entonces, el documento
obligado para cualquier programa de educación ambiental.
Los
que aquí se marcaron como los de la educación ambiental
siguen en plena vigencia veinte años más tarde, y
son:
Toma
de Conciencia: ayudar a las personas y a los grupos sociales
a que adquieran mayor sensibilidad y conciencia del medio ambiente
en general y de los problemas conexos.
Conocimientos:
ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir una comprensión
básica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas
conexos y de la presencia y función de la humanidad en él,
lo que entraña una responsabilidad crítica.
Actitudes:
ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir valores
sociales y un profundo interés por el medio ambiente, que
les impulse a participar activamente en su protección y mejoramiento.
Aptitudes:
ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir
las aptitudes necesarias para resolver problemas ambientales.
Capacidad
de evaluación: ayudar a las personas y a los grupos
sociales a evaluar las medidas y los programas de educación
ambiental en función de los factores ecológicos, políticos,
económicos, sociales, estéticos y educacionales.
Participación:
ayudar a las personas y a los grupos sociales a que desarrollen
su sentido de responsabilidad y a que tomen conciencia de la urgente
necesidad de prestar atención a los problemas del medio ambiente,
para asegurar que se adopten medidas adecuadas al respecto.
Por su parte, la Estratexia Galega de Educación
Ambiental (año 2000) entiende que las deben satisfacer
los siguientes objetivos:
Promover
una toma de conciencia crítica y sensible respecto
del medio ambiente, de sus problemas y de los riesgos que comporta
su deterioro para el conjunto de la humanidad, así como para
la diversidad y calidad de vida.
Adquirir
conocimientos significativos para una comprensión
compleja y globalizada del medio ambiente, de los diferentes factores
y procesos (físico-naturales, socio-económicos y culturales)
que lo definen, favoreciendo su aplicabilidad en el análisis,
interpretación y evaluación de las realidades ambientales,
así como en las actuaciones que sea preciso adoptar para
prever o resolver problemas en los planos local, regional, nacional
y/o planetario.
Desarrollar
aptitudes acordes con una concepción integral y sistémica
del ambiente, mediante la que se posibilite una comprensión
básica de las principales cuestiones ambientales, de su naturaleza
interdisciplinar y compleja.
Promover
y desarrollar actitudes, valores y comportamientos ambientales congruentes
con un pensamiento y una ética ecológica
orientada por criterios de solidaridad, equidad y justicia social.
Habilitar
y desarrollar competencias relativas a estilos de vida sostenibles,
posibilitando su concreción en iniciativas y prácticas
cotidianas, respetuosas con los derechos sociales y ambientales,
en diferentes contextos y de modo autónomo.
Incentivar
la participación social, en los planos individual y colectivo,
incrementando sustantivamente los niveles de información
y corresponsabilidad ciudadana en cuestiones ambientales, con un
protagonismo y una capacidad de decisión ajustada al pleno
ejercicio de los derechos civiles y democráticos.
Por último, la Agenda
21 no es sino un marco estratégico dirigido a un
objetivo final: el desarrollo sostenible local y global. Esta meta
sólo puede ser alcanzada a través del establecimiento
de unos objetivos específicos para cada comunidad local.
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