Educación Ambiental en el Marco de la Agenda 21
De entre los documentos emanados de la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Río de
Janeiro, 1992), destaca la Agenda
21 , estrategia dirigida a señalar los ámbitos
y problemas de actuación prioritaria, definir los objetivos,
establecer recomendaciones para la acción, e identificar
los recursos e instrumentos necesarios para la movilización
internacional en busca de un modelo de desarrollo sostenible.
Dimensiones
sociales y económicas.
Conservación
y gestión de los recursos para el desarrollo.
Fortalecimiento
de los grupos principales
Medios
de ejecución.
La educación aparece tratada en la cuarta sección.
De ella se ocupa el artículo 36, titulado "Fomento
de la educación, la capacitación y la toma de conciencia".
Además, en otros capítulos se recogen diversas recomendaciones
de carácter educativo.
Afirma el artículo 36 de la Agenda
21 que "La educación es de importancia
crítica para promover el desarrollo sostenible y aumentar
la capacidad de las poblaciones para abordar cuestiones ambientales
y de desarrollo". También que "la educación
es igualmente fundamental para adquirir conciencia, valores y actitudes,
técnicas y comportamientos ecológicos y éticos
en consonancia con el desarrollo sostenible, y que favorezcan la
participación pública efectiva en el proceso de toma
de decisiones".
En la declaración final de la Conferencia Internacional
sobre Ambiente y Sociedad reunida en Tesalónica (Grecia)
en diciembre de 1997, tras revisar los logros de la Agenda
21 en materia dey concluir que los progresos realizados
son manifiestamente insuficientes, se recomienda que "las
estrategias para la educación no formal e informal sean elaboradas
a nivel nacional y local".
La Unión Europea, a partir de los acuerdos de la Conferencia
de Río de Janeiro de 1992, establece en 1993 un
Programa Comunitario de Política y Actuación
en Materia de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, también
conocido como V Programa de Acción en Materia de
Medio Ambiente. La educación aparece como un elemento
central de este V Programa, que entiende necesario promover un cambio
significativo en las pautas de comportamiento y consumo de los seres
humanos, tanto a nivel individual como colectivo.
En este sentido, concreta entre sus las
siguientes:
Incrementar
la conciencia ambiental de los ciudadanos, tanto a nivel individual
como colectivo.
Formar
e informar al público para que participe con conocimiento
de causa en la toma de decisiones que afectan a la calidad del medio
ambiente y al uso racional de los recursos naturales, actuando como
ciudadanos y consumidores responsables.
El año 1998 el V Programa es revisado por el Parlamento
Europeo y por el Consejo, e integra entre las las siguientes:
La integración
del concepto de desarrollo sostenible en los programas
de educación e información de la Comunidad.
La contribución
al cambio de comportamientos individuales hacia pautas de vida
sostenibles.
En nuestro país, todos estos principios y directrices han
sido recogidos en el Libro Blanco de la Educación
Ambiental en España (año 2.000). También
la Estratexia Galega de Educación Ambiental (año 2000)
los hace suyos.
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